¿Prefieres el cerebro de un taxista o de un conductor de autobuses?

Neuroplasticidad Lidermap coachingQuizás hayas oído, refiriéndose a la neuroplasticidad, que el cerebro está hecho de plástico…pero no, no está hecho de plástico. Cuando hablamos de neuroplasticidad nos referimos a la capacidad del cerebro para cambiar, para reorganizarse. Lo hace (lo hacemos) a través de la formación de nuevas conexiones entre nuestras células cerebrales. Esto puede suceder en cualquier momento de la vida: al nacer, cuando nuestro cerebro se organiza; en caso de lesión cerebral, para maximizar funciones y reducir daños; y en nuestra edad adulta, siempre que aprendemos algo nuevo y lo memorizamos.

Si quieres saber algo más sobre esta impresionante -y poco estudiada- capacidad de nuestro cerebro, te aconsejamos leas el libro de The Brain That Changes Itself: Stories of Personal Triumph from the Frontiers of Brain Science (El cerebro que se cambia a sí mismo: Historias de triunfo personal de las fronteras de la ciencia del cerebro). Firmado por Norman Doidge, la obra recoge numerosos ejemplos de estos cambios funcionales en nuestro cerebro.

Durante muchos años, se creyó que, a medida que cumplíamos años, las nuevas conexiones en nuestro cerebro dejaban de activarse. Sin embargo, nuevas investigaciones nos han demostrado que, utilizando el aprendizaje, podemos conseguir que nuestro cerebro no deje de transformarse, de crecer.

Neuroplasticidad Lidermap coachingPor ejemplo, se ha demostrado que los taxistas de Londres tienen un hipocampo más grande que los conductores de autobuses londinenses. ¿Por qué sucede esto? Pues por una razón muy sencilla. Resulta que esta región de nuestro cerebro está especializada en la adquisición y uso de información espacial compleja (o sea, que permite manejarse en el espacio de manera más o menos eficiente). Aplicado a los taxistas, estos tienen que conducir por todo Londres, mientras que los conductores de autobuses se limitan a seguir un conjunto limitado de rutas.

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