¿Enviar un wasap está cambiándote el cerebro?

coaching, Lidermap¿Enviar un wasap está cambiándote el cerebro? Los teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos han cambiado la forma en la que nos comunicamos e interactuamos con el mundo. Pero… ¿hasta qué punto la tecnología es capaz de modificar el modo de trabajar de nuestro cerebro? Veamos.

Cuando las neuronas se comunican entre sí generan ondas cerebrales. Estas son resultado de una actividad rítmica y sincronizada de millones de neuronas. A partir de este punto, cada onda cerebral se asocia con diferentes estados de funcionamiento del cerebro… y de comportamiento y estado de ánimo de su propietario,

¿Y qué sucede durante el sueño profundo? Pues que, en ese estado, durante el cual nuestro cerebro está en su estado más lento de actividad, vivimos un tipo de sueño llamado sueño de ondas lentas. En este estado, nuestra actividad cerebral está dominada por las ondas gamma. Esto significa que, cuando estamos soñando, durante la etapa REM del sueño, aumenta la actividad en nuestro cerebro, generando, también unas ondas cerebrales llamadas theta. Este tipo de ondas son características del sueño ligero y de coaching Lidermapestados de meditación o somnolencia.

Las ondas theta, además de en el sueño y en determinados estados de somnolencia, también están presentes durante los comportamientos cerebrales que requieren esfuerzo mental, atención, concentración, calculo o resolución de problemas… así como durante ciertas reacciones emocionales. Estas ondas han sido descritas, por ejemplo, en el acto de apuntar y disparar un rifle, durante un ejercicio de simulación de conducción o mientras se escucha música. También, curiosamente -y esto se ha descubierto muy recientemente- en el momento en el que escribimos un texto en la pantalla de nuestro teléfono móvil (o un wasap). Y es que este acto un alto nivel de concentración en la actividad mental asociada al habla, la percepción visual y las habilidades específicas de la motricidad fina. Qué duda cabe que en todo esto juega un papel muy importante el que la pantalla de nuestro Smartphone tiene, según que modelos, un tamaño siempre pequeño.

O sea, que nuestro cerebro se está adaptando a nuevos hábitos de comportamiento… adaptación que no sólo está relacionada con las ondas cerebrales. Ahora sabemos que la respuesta del cerebro a las señales táctiles enviadas pulgar, índice y corazón también se está viendo alterada por el uso de dispositivos electrónicos de pantalla táctil… lo que está llevando a un mayor protagonismo de (sobre todo) nuestro dedo pulgar sobre la actividad de la corteza sensorial. Sin duda, todo un ejemplo de neuroplasticidad.

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